El guante, la prenda que nació para vestirse, protegerse o trabajar
Historia del guante

GLOVE MAGAZINE

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Aunque no existe quorum sobre su origen exacto, parece que hay que remontarse hasta la antigua civilización minoica, en la Edad de Bronce, para encontrar los primeros guantes de los que se tiene noticia. También a la egipcia, porque se encontraron un par de ellos entre el ajuar funerario de la tumba de Tutankamón. Sigue leyendo para saber más sobre la historia de uno de los complementos más elegantes del vestidor.

Guantes Tutankamon
Guantes encontrados en la tumba del faraón egipcio Tutankamón

Historia del guante, de las civilizaciones antiguas a la Edad Moderna

El ‘Fresco de los boxeadores de Akrotiri’, realizado entre los años 1700 y 1650 a.C y descubierto en 1967, muestra a dos hombres de la civilización minoica boxeando. Uno de ellos lleva un guante en su mano derecha, lo que convierte a esta obra en el primer acto documentado sobre el uso de guantes en la historia.

También hay constancia de que los guantes estuvieron presentes en la antigua civilización egipcia donde, según los historiadores, muy pocas personas parecían tener derecho a llevarlos. Los más antiguos que se conservan se encontraron en la tumba del faraón Tutankamón, fallecido en el año 1325 a.C. En concreto, se trata de unos guantes de lino, de sorprendente modernidad en su confección, que se conservan en el Museo Egipcio de El Cairo.

 Ya en la antigua Grecia, cuenta una leyenda que la diosa Afrodita se hirió las manos con unas espinas mientras correteaba con Adonis por unos jardines. Para curarla, las Gracias que formaban parte de su séquito unieron varias tiras de tela y las adaptaron a las manos de la diosa. formando una especie de improvisada manopla. Por otra parte, en las traducciones de La Odisea de Homero el guante también se describe como prenda usada en las tareas de cuidado de los jardines. Parece por tanto que, por aquel entonces y por esos lares, los guantes que existían se utilizaban como elemento de protección. Mientras, las poblaciones más al norte de Europa los empleaban principalmente para resguardar las manos del frío.

También hay, por supuesto, algunas referencias históricas sobre el uso de guantes entre los romanos. En los llamados ‘pugilatos’, un espectáculo en el que los denominados ‘púgiles’ luchaban a puñetazos, se usaban una especie de guantes con algo de plomo en su interior para conseguir dar golpes más duros.

Un origen funcional y un elemento de distinción

Prenda para cubrir la mano, que se hace, por lo común, de piel, de tela o de tejido de punto, y tiene una funda para cada dedo. Así define el diccionario de la RAE la palabra guante. En otra acepción, dice que también es una cubierta para proteger la mano.

Sea como fuere, los guantes como prenda que cubren y visten la mano tuvieron un origen bastante funcional, y progresivamente se fueron incorporando como complemento del vestuario, caso en el que solían incluir mucho ornamento. Y es que, a lo largo de la historia, han servido para abrigarse o para trabajar, pero también como elemento de distinción entre clases sociales.

Aunque son muchas las dudas que hay sobre el origen de los guantes, lo que sí parece claro es que los utilizaron antes los hombres que las mujeres. Ellas empezaron a llevarlos hacia el siglo IX, confeccionados en muy diversos materiales, prácticamente todo tipo de pieles y tejidos, y adornados con botones, encajes y piedras preciosas. 

Para los hombres, desde varios siglos antes, los guantes ya venían siendo un signo de nobleza y caballería; y, en el ámbito religioso, los llamados guantes litúrgicos formaron parte de numerosas ceremonias.

El uso del guante alcanzó su apogeo a finales de la Edad Media, cuando España, junto a Francia e Italia, se posicionaron ya a la cabeza de la producción de guantes en Europa. Por aquel entonces, y a lo largo de los siglos XVI y XVII, se extendió mucho la costumbre de perfumar los guantes con diferentes aceites esenciales y, en ese campo, los guantes españoles fueron muy preciados, considerados como artículos de primera calidad. Una fama que ha llegado hasta nuestros días y que sigue distinguiendo el buen hacer de los artesanos guanteros de nuestro país. 

Buscando referencia de la primera colección importante de guantes de la historia, la encontramos a finales de la Edad Moderna, en el siglo XVIII. Fue la del emperador Napoleón y su esposa Josefina, de quienes se dice que llegaron a tener más de 240 pares.

Y, en guantes de defensa, lo primero que a todos nos viene a la mente son los guantes de las armaduras medievales, entre ellas las de los Caballeros Templarios. Ya más tarde, en el siglo XVIII, destacaron los guanteletes, nombre con el que se conocía a los guantes metálicos de los antiguos guerreros persas.

Con mayor o menor representación, de las civilizaciones antiguas a la Edad Moderna los guantes han estado presentes tanto en ámbitos militares como religiosos, institucionales y sociales. Siglos y costumbres distintas hasta posicionarse definitivamente como una prenda asociada al buen vestir. Y hoy en día a mucho más: a outfits con estilo, por supuesto, pero también a un sinfín de actividades que van desde tareas domésticas, como la jardinería y el bricolaje, a profesionales (ámbito sanitario, restauración…) y, por supuesto, a la práctica deportiva.

Historia del guante
Boxeadores, Fresco de Akrotiri (1500-1450 a.C) Arte Minoico

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