Guantes de novia y de invitada
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Guantes de novia y de invitada: reglas básicas para no equivocarte y otras que puedes atreverte a romper

Cómo combinarlos, cuándo llevarlos puestos y cuándo no, de qué tejido o tono elegirlos… Muchas son las preguntas que surgen en torno a los guantes de novia-ceremonia y muchas y muy flexibles algunas de las respuestas. Protocolo, sí. Reglas encorsetadas, no.

La RAE define protocolo como el “conjunto de normas aplicables a la organización de ceremonias o actos solemnes, especialmente para determinar el orden de precedencia de los participantes”, lo cual está muy bien, si no fuera porque algunas de esas reglas en materia de guantes cada vez se diluyen más y, además, porque está demostrado que, siempre en el marco de la elegancia más absoluta, en ocasiones aporta estilo y diferenciación saber romperlas.

Por ejemplo… ¿En interiores hay que quitarse siempre los guantes? Pues no, aunque generalmente sí ¿Siempre que llevemos guantes en un look de fiesta hay que llevar tocado? Pues tampoco, aunque quedan bien bonitos juntos ¿Las madrinas siempre deben llevar guantes? El protocolo dice que sí, pero no creemos que tenga que ser un mandamiento.

En Ritagloves no somos de ‘siempres ni de nuncas’. Somos de sentido común y de hacer lo correcto con personalidad propia ¿Por qué vas a ponerte un tocado si no te apetece y en cambio sí es tu ilusión llevar guantes? Cierto es que para llevar los guantes con acierto en una boda o un evento hay que atender a cierto protocolo, pero eso no significa que algunas normas no puedan ser flexibles, entre otras cosas porque, al tratarse en su mayoría de reglas no escritas sujetas a interpretaciones, admiten gran margen de maniobra en nuestro tiempo.

La gran regla de oro que deberías cumplir sí o sí en el caso de decidir ponerte unos guantes de novia o de invitada es esta: los guantes deben llevarse con naturalidad y seguridad y, por supuesto, ser de calidad y estar bien elegidos en combinación con tu vestido y el resto de complementos. Lo demás tendrá más o menos importancia en función de las particularidades de cada evento y de tus preferencias personales. Te lo desglosamos a continuación.

Guantes de fiesta ¿Regla de la proporción inversa?

La hemos oído y leído hasta la saciedad: ‘cuanto más corta sea la manga, más largo puede ser el guante’.  Pues en general sí sería válida y, de hecho, es la pauta básica a seguir a la hora de recomendar unos guantes de novia-ceremonia pero, como en todo, hay maravillosas excepciones.

¿Cuáles? Pues una de ellas es que cada vez se está imponiendo más la tendencia de vestir guantes largos con vestidos de manga francesa y de manga tres cuartos. Cuando la manga cae por debajo del codo o es larga y los guantes la cubren por encima, el conjunto queda tremendamente elegante (ver fotos al final de este post)

La otra es que los guantes de novia cortos (por ejemplo  de diseño arlequín o con un discreto lazo) quedan muy bonitos también con vestidos de novia y de fiesta sin mangas, con tirantes o escote corazón/palabra de honor. Lo habitual sería sugerir en esos casos unos guantes largos, pero si tu ilusión es llevarlos hasta la muñeca no hay multa para eso. Al contrario. Te verás también estupenda y con un toque más romántico o vintage.

¿Nuestra preferencia? En Ritagloves tenemos debilidad por el tándem manga francesa y guantes largos; y por vestidos de tirantes o sin mangas con guantes por encima del codo o guantes de ópera.  

¿Cómo combinar los guantes?

En el caso de novias, lo dicho anteriormente sería también válido, cuidando mucho la combinación de los tejidos y procurando no recargar el conjunto.

Nuestra propuesta para un look nupcial pasa por crear un conjunto equilibrado e integrado en el que todos los complementos (velo, guantes…) consigan crear un todo único y en perfecta armonía con el vestido, de manera que se perciba como un todo y no como una suma de piezas.

En vestidos con mucha pedrería, encajes o muy ornamentados, proponemos guantes muy neutros, de seda, satén e incluso tul; en vestidos más sencillos o minimalistas, los guantes se pueden sofisticar más, con opciones como el tul salpicado con perlas o cristales de Swarovski, los encajes, el plumeti…

Buscar el toque perfecto que haga distinto un look es una clave de estilo para invitadas, pero hay que acertar. Guantes, bolso, tocado, pashmina, joyas… Meter la pata procurando hacer un perfect match con todos esos complementos puede ser antológico. Si lo consigues, será maravilloso. Si no estás segura de acertar, recuerda que menos es más ¡No hay que ponérselo todo en el mismo evento!

¿Cómo nos gusta a nosotr@s combinar los guantes? En tono similar al de los zapatos, el bolso, la pashmina (y a juego con el tocado en el caso de que lleves); y, en cambio, contrastados con el color del vestido. Otra clave es evitar repetir tejidos: si tu vestido es de terciopelo, no lleves guantes de terciopelo.

Eso si eres invitada. Si eres la novia, lo ideal sería que el tono de tus guantes fuera lo más parecido posible al de tu look nupcial. Si tu vestido y tus complementos son blanco roto o marfil, no le pondríamos unos guantes blanco polar.

Pero aún hay más, a la hora de elegir tus guantes todavía es importante tener en cuenta otro factor: la propia anatomía. Si tus brazos son delgados, te favorecerá vestirlos con guantes de ópera; si por el contrario son gruesos, opta mejor por guantes cortos, que cubran solo hasta la muñeca. Por debajo del codo o hasta el codo no serían recomendables en ese caso porque aportan más volumen.

¿Cuándo ponerte los guantes y cuándo quitártelos?

Hemos llegado al quid de la cuestión y al asunto que más lupa soporta en materia de protocolo. Por supuesto hay que procurar hacerlo bien en la medida de lo posible, pero también hay que decir ‘keep calm’, ¡no hace falta ir tensa!

Por lo general, los guantes de novia-ceremonia se llevan en exteriores, norma que resulta ideal en bodas civiles al aire libre y en los meses de buen tiempo ¿Qué pasa con las demás? Pues volvemos al tema de la flexibilidad.

Si te casas en un templo religioso y has decidido llevar guantes de novia, obviamente entrarás con ellos puestos, y no por ello estarás poniendo un borrón a tu protocolo. Lo único que deberás hacer es quitártelos en el momento del intercambio de los anillos y no volver a ponértelos hasta que salgas de la iglesia.

En el caso de invitadas, hay que saber que, si al saludar das la mano, lo correcto es hacerlo sin el guante puesto. Puedes quitarte solo el de la mano derecha y sujetarlo en la izquierda junto al bolso. Y aquí volvemos a las excepciones: si los guantes son muy largos, el protocolo permite saludar con guantes. Otra opción sería llevar guantes con cierre ‘mousquetaire’, que permiten dejar la mano libre manteniendo el antebrazo elegantemente vestido.

Durante el aperitivo o cóctel el protocolo dice que deberás retirarlos o bien dejar desnuda la mano con la que te sirves el catering. Por supuesto, durante el banquete lo correcto es quitártelos y guardarlos (no dejarlos encima de la mesa), para recuperarlos en el momento de abrir el baile y/0 en adelante, si es lo que te apetece.

¿Guantes solo para eventos de otoño-invierno?

Rotundamente no. Un no subrayado y en negrita que se pone de manifiesto, temporada tras temporada, en las principales fashion weeks a nivel internacional, donde los diseñadores de mayor renombre incluyen guantes, por supuesto en sus creaciones de otoño-invierno, pero también como complemento a muchas de sus propuestas para primavera-verano.

Los guantes no son exclusivamente una prenda de abrigo: hay que aprender a disociar eso. Son un complemento de moda cada vez más imprescindible, capaz de conseguir un look muy diferenciador, tanto en enero como en mayo. Porque cabe resaltar que hay guantes de seda, de tul, de encaje, de algodón… Muy livianos y agradables de llevar cuando hace buen tiempo.

¡Los guantes de gala no son de lana! Así que, elige el tejido adecuado y disfruta llevando guantes en cualquier época del año. Igual que hacen los novios o invitados con sus trajes (americana, chaqué, esmoquin… Todo es siempre de manga larga)

Dicho esto, para acabar nos guardamos la mejor de las reglas: tómate lo que acabas de leer como una guía, no como un precepto que haya que cumplir a rajatabla. Afortunadamente, en el universo nupcial las reglas son cada vez más relajadas, valorándose todo aquello que desprende autenticidad y personalidad propia.

Si te decides a llevar guantes en tu boda o en una fiesta, llévalos como si estuvieras acostumbrada a ellos, transmitiendo comodidad y estilo. Los llevas porque te gustan, porque sabes llevarlos y porque has sabido combinarlos. Y lo vas a hacer bien. Ya verás que sí.

Mónica Jiménez, periodista

Mónica Jiménez, periodista

Especializada en belleza, moda, salud y bienestar.
Desde 2003, escribo en los suplementos de prensa de las principales cabeceras nacionales.

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